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lunes, 31 de octubre de 2016

El Apocalipsis del Señor Jesús





APOCALIPSIS DEL SEÑOR JESÚS
(VERSIÓN BIBLIA DE JERUSALÉN, 1976)

San Mateo 24

1 Salió Jesús del Templo y, cuando se iba, se le acercaron sus discípulos para mostrarle las construcciones del Templo.

2 Pero él les respondió: « ¿Veis todo esto? Yo os aseguro no quedará aquí piedra sobre piedra que no sea derruida.»

3 Estando luego sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a él en privado sus discípulos, y le dijeron: «Dinos cuándo sucederá eso, y cuál será la señal de tu venida y del fin del mundo.»

4 Jesús les respondió: «Mirad que no os engañe nadie.

5 Porque vendrán muchos usurpando mi nombre y diciendo: “Yo soy el Cristo”, y engañarán a muchos.

6 Oiréis también hablar de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado, no os alarméis! Porque eso es necesario que suceda, pero no es todavía el fin.

7 Pues se levantará nación contra nación y reino contra reino, y habrá en diversos lugares hambre y terremotos.

8 Todo esto será el comienzo de los dolores de alumbramiento.

9 «Entonces os entregarán a la tortura y os matarán, y seréis odiados de todas las naciones por causa de mi nombre.

10 Muchos se escandalizarán entonces y se traicionarán y odiarán mutuamente.

11 Surgirán muchos falsos profetas, que engañarán a muchos.

12 Y al crecer cada vez más la iniquidad, la caridad de la mayoría se enfriará.

13 Pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará.

14 «Se proclamará esta Buena Nueva del Reino en el mundo entero, para dar testimonio a todas las naciones. Y entonces vendrá el fin.

15 «Cuando veáis, pues, la abominación de la desolación, anunciada por el profeta Daniel, erigida en el Lugar Santo (el que lea, que entienda), 16 entonces, los que estén en Judea, huyan a los montes; 17 el que esté en el terrado, no baje a recoger las cosas de su casa; 18 y el que esté en el campo, no regrese en busca de su manto.

19 ¡Ay de las que estén encinta o criando en aquellos días!

20 Orad para que vuestra huida no suceda en invierno ni en día de sábado.

21 Porque habrá entonces una gran tribulación, cual no la hubo desde el principio del mundo hasta el presente ni volverá a haberla.
22 Y si aquellos días no se abreviasen, no se salvaría nadie; pero en atención a los elegidos se abreviarán aquellos días.
23 «Entonces, si alguno os dice: “Mirad, el Cristo está aquí o allí, no lo creáis. 24 Porque surgirán falsos cristos y falsos profetas, que harán grandes señales y prodigios, capaces de engañar, si fuera posible, a los mismos elegidos.

25 ¡Mirad que os lo he predicho!

26 «Así que si os dicen: “Está en el desierto”, no salgáis; “Está en los aposentos”, no lo creáis.

27 Porque como el relámpago sale por oriente y brilla hasta occidente, así será la venida del Hijo del hombre.

28 Donde esté el cadáver, allí se juntarán los buitres.

29 «Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, y las fuerzas de los cielos serán sacudidas.

30 Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del hombre; y entonces se golpearán el pecho todas las razas de la tierra y verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria.

31 El enviará a sus ángeles con sonora trompeta, y reunirán de los cuatro vientos a sus elegidos, desde un extremo de los cielos hasta el otro.

32 «De la higuera aprended esta parábola: cuando ya sus ramas están tiernas y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.

33 Así también vosotros, cuando veáis todo esto, sabed que El está cerca, a las puertas.

34 Yo os aseguro que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda. 35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. 36 Mas de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino sólo el Padre.

37 «Como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre. 38 Porque como en los días que precedieron al diluvio, comían, bebían, tomaban mujer o marido, hasta el día en que entró Noé en el arca, 39 y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio y los arrastró a todos, así será también la venida del Hijo del hombre.

40 Entonces, estarán dos en el campo: uno es tomado, el otro dejado; 41 dos mujeres moliendo en el molino: una es tomada, la otra dejada. 42 «Velad, pues, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. 43 Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora de la noche iba a venir el ladrón, estaría en vela y no permitiría que le horadasen su casa.

44 Por eso, también vosotros estad preparados, porque en el momento que no penséis, vendrá el Hijo del hombre.


San Lucas 17


22 Dijo a sus discípulos: «Días vendrán en que desearéis ver uno solo de los días del Hijo del hombre, y no lo veréis.

23 Y os dirán: “Vedlo aquí, vedlo allá.” No vayáis, ni corráis detrás.

24 Porque, como relámpago fulgurante que brilla de un extremo a otro del cielo, así será el Hijo del hombre en su Día.

25 Pero, antes, le es preciso padecer mucho y ser reprobado por esta generación.

26 «Como sucedió en los días de Noé, así será también en los días del Hijo del hombre. 27 Comían, bebían, tomaban mujer o marido, hasta el día en que entró Noé en el arca; vino el diluvio y los hizo perecer a todos. 28 Lo mismo, como sucedió en los días de Lot: comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, construían; 29 pero el día que salió Lot de Sodoma, Dios hizo llover fuego y azufre del cielo y los hizo perecer a todos. 30 Lo mismo sucederá el Día en que el Hijo del hombre se manifieste.

31 «Aquel Día, el que esté en el terrado y tenga sus enseres en casa, no baje a recogerlos; y de igual modo, el que esté en el campo, no se vuelva atrás. 32 Acordaos de la mujer de Lot. 33 Quien intente guardar su vida, la perderá; y quien la pierda, la conservará. 34 Yo os lo digo: aquella noche estarán dos en un mismo lecho: uno será tomado y el otro dejado; 35 habrá dos mujeres moliendo juntas: una será tomada y la otra dejada.»

36 Y le dijeron: « ¿Dónde, Señor?» El les respondió: «Donde esté el cuerpo, allí también se reunirán los buitres.»

San Lucas 21

8 El dijo: «Mirad, no os dejéis engañar. Porque vendrán muchos usurpando mi nombre y diciendo: “Yo soy” y “el tiempo está cerca”. No les sigáis.

9 Cuando oigáis hablar de guerras y revoluciones, no os aterréis; porque es necesario que sucedan primero estas cosas, pero el fin no es inmediato.»

10 Entonces les dijo: «Se levantará nación contra nación y reino contra reino.

11 Habrá grandes terremotos, peste y hambre en diversos lugares, habrá cosas espantosas, y grandes señales del cielo.

12 «Pero, antes de todo esto, os echarán mano y os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y cárceles y llevándoos ante reyes y gobernadores por mi nombre; 13 esto os sucederá para que deis testimonio. 14 Proponed, pues, en vuestro corazón no preparar la defensa, 15 porque yo os daré una elocuencia y una sabiduría a la que no podrán resistir ni contradecir todos vuestros adversarios. 16 Seréis entregados por padres, hermanos, parientes y amigos, y matarán a algunos de vosotros, 17 y seréis odiados de todos por causa de mi nombre. 18 Pero no perecerá ni un cabello de vuestra cabeza.

19 Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas.

20 «Cuando veáis a Jerusalén cercada por ejércitos, sabed entonces que se acerca su desolación. 21 Entonces, los que estén en Judea, huyan a los montes; y los que estén en medio de la ciudad, que se alejen; y los que estén en los campos, que no entren en ella; 22 porque éstos son días de venganza, y se cumplirá todo cuanto está escrito.

23 ¡Ay de las que estén encinta o criando en aquellos días! «Habrá, en efecto, una gran calamidad sobre la tierra, y Cólera contra este pueblo; 24 y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por los gentiles, hasta que se cumpla el tiempo de los gentiles.

25 «Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y de las olas, 26 muriéndose los hombres de terror y de ansiedad por las cosas que vendrán sobre el mundo; porque las fuerzas de los cielos serán sacudidas. 27 Y entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria. 28 Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad ánimo y levantad la cabeza porque se acerca vuestra liberación.»





Marcos 13

1 Al salir del Templo, le dice uno de sus discípulos: «Maestro, mira qué piedras y qué construcciones.»

2 Jesús le dijo: « ¿Ves estas grandiosas construcciones? No quedará piedra sobre piedra que no sea derruida.»

3 Estando luego sentado en el monte de los Olivos, frente al Templo, le preguntaron en privado Pedro, Santiago, Juan y Andrés:

4 «Dinos cuándo sucederá eso, y cuál será la señal de que todas estas cosas están para cumplirse.»

5 Jesús empezó a decirles: «Mirad que no os engañe nadie.

6 Vendrán muchos usurpando mi nombre y diciendo: “Yo soy”, y engañarán a muchos. 7 Cuando oigáis hablar de guerras y de rumores de guerras, no os alarméis; porque eso es necesario que suceda, pero no es todavía el fin. 8 Pues se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá terremotos en diversos lugares, habrá hambre: esto será el comienzo de los dolores de alumbramiento.

9 «Pero vosotros mirad por vosotros mismos; os entregarán a los tribunales, seréis azotados en las sinagogas y compareceréis ante gobernadores y reyes por mi causa, para que deis testimonio ante ellos. 10 Y es preciso que antes sea proclamada la Buena Nueva a todas las naciones.

11 «Y cuando os lleven para entregaros, no os preocupéis de qué vais a hablar; sino hablad lo que se os comunique en aquel momento. Porque no seréis vosotros los que hablaréis, sino el Espíritu Santo.

12 Y entregará a la muerte hermano a hermano y padre a hijo; se levantarán hijos contra padres y los matarán.

13 Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará.

14 «Pero cuando veáis la abominación de la desolación erigida donde no debe (el que lea, que entienda), entonces, los que estén en Judea, huyan a los montes; 15 el que esté en el terrado, no baje ni entre a recoger algo de su casa, 16 y el que esté por el campo, no regrese en busca de su manto.

17 ¡Ay de las que estén encinta o criando en aquellos días!

18 Orad para que no suceda en invierno.

19 Porque aquellos días habrá una tribulación cual no la hubo desde el principio de la creación, que hizo Dios, hasta el presente, ni la volverá a haber.

20 Y si el Señor no abreviase aquellos días, no se salvaría nadie, pero en atención a los elegidos que él escogió, ha abreviado los días.

21 Entonces, si alguno os dice: “Mirad, el Cristo aquí” “Miradlo allí”, no lo creáis.

22 Pues surgirán falsos cristos y falsos profetas y realizarán señales y prodigios con el propósito de engañar, si fuera posible, a los elegidos. 23 Vosotros, pues, estad sobre aviso; mirad que os lo he predicho todo.

24 «Mas por esos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, 25 las estrellas irán cayendo del cielo, y las fuerzas que están en los cielos serán sacudidas.

26 Y entonces verán al Hijo del hombre que viene entre nubes con gran poder y gloria; 27 entonces enviará a los ángeles y reunirá de los cuatro vientos a sus elegidos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.

28 «De la higuera aprended esta parábola: cuando ya sus ramas están tiernas y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.

29 Así también vosotros, cuando veáis que sucede esto, sabed que El está cerca, a las puertas.

30 Yo os aseguro que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda.

31 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

32 Mas de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre.

33 «Estad atentos y vigilad, porque ignoráis cuándo será el momento. 34 Al igual que un hombre que se ausenta: deja su casa, da atribuciones a sus siervos, a cada uno su trabajo, y ordena al portero que vele; 35 velad, por tanto, ya que no sabéis cuándo viene el dueño de la casa, si al atardecer, o a media noche, o al cantar del gallo, o de madrugada. 36 No sea que llegue de improviso y os encuentre dormidos.

37 Lo que a vosotros digo, a todos lo digo: ¡Velad!»


PALABRA DE DIOS

jueves, 27 de octubre de 2016

Mensaje de la Santísima Virgen María a Discípulo 7OCT2016 - Convertios




Mensaje de la Santísima Virgen María—7 de octubre, 2016
http://sagradoscorazones.wixsite.com/apostolado/oct

Los que se dejan guiar por el Espíritu Santo esos son los verdaderos Hijos de Dios

Mis amados, os hablo acerca de los santos, que aunque  algunos de ellos en el mundo fueron personas de reconocida y amplia virtud, en los tiempos de más dificultad siempre confiaron en Dios, siempre amaron a Dios y siempre cumpliendo Su Voluntad.

La voluntad humana siempre tiende a buscar obstáculos y finalmente los encuentra. Renunciar a sí mismos no es imposible, cómo vosotros Mis hijos, que han dejado todo, por seguir las exigencias del Reino de Dios que los llevará a un nuevo estilo de vida, una nueva forma de amar infundida en cada alma por el maravilloso Poder de Dios.

Mis hijos, viene una prueba de fidelidad para vosotros, vuestra fe será sacudida y  quien se sostenga durante esa prueba recibirá el premio de felicidad y el gozo de los Bienaventurados; vuestra prueba, es querida y permitida por Dios, y será en forma de tribulación.

En el mundo lo perderán todo, pero Yo vuestra Madre he rogado por vosotros con Mi Corazón amoroso de madre para que no os falte lo necesario para vivir.

Grandes acontecimientos y sufrimientos están ya de improviso llegando a este mundo de tinieblas donde el pecado y la muerte, el odio y la mentira se enseñorean de todo por doquier.

La estructura básica de la familia se derrumba, el don de la vida es sinónimo de muerte, lo malo se presenta como bueno y satanás reina en los altos mandos de la Iglesia, en los más altos rangos diplomáticos, militares y políticos. Se habla de paz, de estabilidad, de un Nuevo Orden Mundial que cambiará todas las cosas y a escondidas traman disensiones, divisiones y guerras.

Os convoca la Madre del Cielo en esta jornada nocturna de oración. Por favor hagan circular ya pronto, de prisa este mensaje. Yo que Soy vuestra Madre me manifestaré a todos los continentes como Madre de la Nueva Humanidad que se está gestando desde Mi Doloroso Corazón Inmaculado.

Mis niños, Mis niñas que habéis venido con el corazón lleno de confianza y esperanza a este lugar a participar de la Divina Luz que haré llegar hoy este día, esta noche a todos los rincones de la Tierra. Es la hora del triunfo de Mi Corazón Inmaculado, es la hora de manifestarme a todos Mis hijos como Madre Verdadera del Verdadero Dios por Quien se vive.

Mis amados hijos no os preocupéis por los rumores de un posible terremoto, estad alerta, vigilantes, orando, sin miedo, porque es mayor el peligro de las pérdidas de muchas almas.

Os doy la bienvenida, quiero protegerlos hoy de manera especial.

Mi querido hijo estate atento porque hoy recibirás comunicaciones importantes, si Mis hijos supieran cuánto amo al pueblo de Mi hijo, al Remanente Fiel, a los que están destinados para ser parte de la Iglesia Triunfante con la fuerza del Espíritu Santo, porque vosotros no solamente son llamados de nombre Hijos de Dios, sino que verdaderamente lo son.

Hoy la Madre de la Humanidad os da un abrazo tierno de bendición, hagan del programa diario de sus vidas, Mis hijos, una alabanza a Dios, no hagáis nada sin antes ponerse en las Manos Amorosas del Padre, ¿qué más refugio queréis si tenéis el Sagrado Corazón de Mi Hijo Jesucristo y Mi Amoroso y Triunfante Corazón? Aceptad con amor y alegría lo que Dios os envíe.

Ofreced cada súplica, cada lágrima por las almas que mueren y se pierden en el pecado.


Mensaje del Señor Jesús a Discípulo 12OCT2016 - Salid de El Salvador, Argentina, Chile, Africa, Cuba, Jamaica etc





Mensaje, diálogos y visiones entregadas a la humanidad a través de ‘Discípulo’, el 12 de octubre, 2016

[Comentario del Discípulo]

Mientras hacía mi oración matutina, entré como en un éxtasis, un vacío interno se apoderó de mí y el Espíritu de Dios me levantó dos veces y me llevó a una llanura muy grande, de bosques muy espesos, cerca del mar y me mostró el Señor Jesús la fauna del lugar, que olfateaban y caminaban en distintas direcciones los animales salvajes. De ellos había huido el natural sueño y se concentraban en sitios estratégicos.
Era de noche y un estallido cimbró los cimientos de la tierra. Un volcán había hecho erupción en forma inesperada y terrible, luego otro y otro.

El cielo se iluminó de un color rojizo y vi que la fuerza del Cometa del Aviso había movido los ejes polares.

Miles de aves volaron asustadas en desbandada y un temor se apoderó de Mí. La Mano de Dios pesó sobre mí y caminé dificultosamente por una vereda. Luego vi que pusieron un trono que tenía grabado el número 666 en su parte alta y un escudo, bajo el escudo había un dragón y una serpiente.

Los gobernantes de la Tierra llegaron uno por uno y se postraron ante el trono; Yo el "Discípulo" vi que en el trono se sentó un hombre y con él miles de demonios. El hombre que se sentó en el trono tomó una bandera, era de barras y estrellas, y luego tomó otra bandera que tiene un sol y luego una que tiene una estrella. Se la entregó a unos hombres que salieron a sembrar la muerte y el terror por el mundo.

Yo el ‘Discípulo’ tuve miedo y dije: Ah Señor Jesús ¿qué va a pasar en el mundo?

[Primer diálogo]

N.S.J.: La guerra Discípulo mío, la guerra atroz del dominio mundial.

Discípulo: Mi Jesús, hoy no entiendo nada, lo de los volcanes me inquieta.

N.S.J.: Ten paz Discípulo Mío, que estas visiones no son para asustar a nadie, ni son producto de tu imaginación, Yo Jesús, a través de estas visiones y mensajes preparo a Mi Remanente Fiel.

[Comentario del ‘Discípulo’]

Hace 16 años que visité la ciudad de Tijuana, en el estado de Baja California Norte. Pronto estaré allá en mi viaje al estado de Guanajuato, cumpliendo la voluntad de Dios en la misión.

Veo ahora gran daño y destrucción desde el extremo norte del estado de California, en Estados Unidos de Norte América, hasta los Cabos en Baja California Sur, en la República Mexicana. Los lugares que no estaban marcados con triángulos de luz fueron barridos por enormes tsunamis.

Ahora comprendo por qué en muchos lugares del mundo no deben construirse comunidades de refugio. La mortandad fue enorme, toda esta región hacia adentro cobró territorio y la tierra quedó infértil por la salinidad y contaminación nuclear, por el gas tóxico del cometa y el vapor del volcán Santa Elena.

La destrucción ocasionada por el “El Dragón Amarillo” fue total. No vi ni un animal ni a un hombre o mujer vivos; todo se llenó de un silencio absoluto, ajeno a lo que sucedía porque esto duró sólo 7 minutos.

Nuestro Señor me llevó en visión a otras regiones del mundo donde hombres y mujeres se entregaban al culto de satán. Tenían relaciones sexuales hombres entre sí, también mujeres, incluso las personas que vi tenían relaciones sexuales con animales y bestias. Los hombres maldecían a Jesús y esto me llenó de indignación y le dije a Jesús mi Señor: ¿Señor mío?

N.S.J.: Di Discípulo, te escucho.

Discípulo: Tú siendo un Dios puro y santo, lleno de luz y de poder ¿cómo permites esto? Por todas partes veo pecado, blasfemia, injuria, herejía, maldad.

N.S.J.: Han rechazado Mis Promesas Divinas voluntariamente, conscientemente.

Mi Padre os creo libres para elegir el bien como también el mal. Considera Discípulo Mío ¿no es justa la Mano de Mi Padre? Escribe y no te detengas, tú eres Mi escribano. Obed te explicará algunas cosas.

Discípulo: Ah Señor, no me siento bien ahora, ¿cuánto tiempo más sufriré al ver los pecados y a los hombres sin conciencia?

N.S.J.: Sólo he escogido tu mano, tu mano es Mi Mano, Yo Jesús escribo por medio de tu mano, sigue hasta el último aliento.

El calendario de los Años Proféticos sigue avanzando rápido. Escribe a España y diles de Mi parte por medio de ese sacerdote Mío, que salgan de España, que vayan a Portugal, a México, antes que sea tarde.

Salgan de África, de Haití, Filipinas, Hawáii y Japón.  Salgan ya los que habéis creído en los mensajes y revelaciones de los Triángulos de Luz, salgan ya, es hora de que salgan de Turquía, de Siria y los Emiratos Árabes. China será quemada, Francia también, sólo los lugares donde Mi Santa Madre apareció serán preservados.

Es hora de salir de Perú, Bolivia, Chile y El Salvador. México será estremecido, siendo incontable el número de habitantes que perderán la vida. Filipinas, Japón, salgan ya dejándolo todo. Ah mi amada Colombia, me he reservado sólo 2 lugares para Mí, lo demás será arrasado.

Argentina, Cuba, Jamaica y República Dominicana, salgan ya, despójense de todo porque pronto la naturaleza os va a azotar.

Ves Discípulo que cuando Yo tomo tu mano escribes lo que Yo quiero? Sigue así, fiel a tu misión. Te perseguirán los consagrados, resiste, necesito que estés fuerte. He puesto una señal sobre ti para que nada ni nadie te haga daño. Nadie te herirá porque he puesto una coraza de fuerza y amor sobre ti. Da esa fuerza, da ese amor, ahora empieza Mi Comunidad San José, el espíritu de Josué, hijo de Nun vendrá sobre tu asistente, él será tu voz.

Ya he terminado la preparación de Mi Pedro Romano II. Él combatirá con la fuerza de Mi Espíritu la herejía del modernismo. Ah Discípulo, por hoy descansa un poco, porque dentro de 3 horas continuaré este mensaje.

Discípulo: Gracias mi Jesús, estaré atento, haz que Tu Voluntad se cumpla en mí, soy tu esclavo más indigno.

(Continuará)

(3 horas después, continuación del mensaje anterior)

N.S.J.: Que todos sean uno, como Yo y el Padre somos uno

Discípulo: Alabado sea Jesucristo, Ave María Purísima.

N.S.J.: Volved al Jueves Santo en el Tiempo de la Tribulación. Llamaré a las naciones ante Mí para el juicio, los pueblos y las razas de la Tierra vivirán en carne propia Mi angustiosa y dolorosa Pasión, Mi Verdadera Iglesia subirá al Patíbulo de la Cruz en el Calvario final de la historia; de allí brotará como un gran rayo de luz el tiempo del Cielo Nuevo y Tierra Nueva y Mi Espíritu se derramará con abundancia sobre Mi Pueblo Fiel que Me tributó honor y gloria en Mi Eucarística Presencia.

Adoradores Míos, reparadores Míos, venid en pos de Mí para que no quedéis fuera después que se hayan cerrado las Puertas de las Bodas del Cordero con su Pueblo.

Mi Gloria del Olivo [así llama Nuestro Señor al Papa Benedicto XVI], tu sangre y tu vida regará la Tierra, tu alma volverá a Mí cuando hayas sellado con tu sangre y tu vida las puertas de Mi Iglesia, cumplido el tiempo vivirás la plenitud de la gracia. Hablarás lo que tienes que hablar, y así glorificarás Mi Nombre 3 veces.

Ah amado Discípulo, la Plenitud de los Tiempos está sobre el mundo entero, repara ahora Mi Corazón.

Discípulo: Mis Señor, ¿Será el fin de Roma cuando Benedicto ya no esté allá?

N.S.J.: Así será. Él es, el que con fidelidad, llevó ‘Las Llaves de Pedro’ y se sentó con dignidad en la Silla Papal.

Discípulo: Mi Señor, ¿conoceremos a Pedro Romano II?

N.S.J.: Así es, Discípulo Mío, como te dije: él gobernará el Remanente Fiel mientras la iglesia falsa se desviará totalmente de la Verdad.

Discípulo: Entonces Mi Señor, ¿la Alianza Profética se llevará acabo como me lo has explicado?

N.S.J.: Así es, Discípulo Mío. La falsa iglesia lleva un disfraz, un velo para cubrir apariencias. Así engañará a muchos pues la apostasía, la herejía y el cisma ya está en medio de vosotros.

¡No más burlas! No más sacrilegios, os llama el Dios Vivo a defender la Verdadera Doctrina de la Fe.

[Comentario de Discípulo]

Yo, el ‘Discípulo’ tuve otra visión: la Virgen de Guadalupe estaba de pie mirando al cielo, estaba hermosa, sonriendo. Yo, el ‘Discípulo’ también dirigí mi mirada al cielo y vi a un gran amigo mío, el Padre Luciano en los brazos de Jesús. Yo entendí en esta visión que mi amigo el Padre Luciano estaba en el Cielo, sin haber tocado el Purgatorio; estaba feliz sonriendo y luego se me reveló que jamás encontrarían su cuerpo. Nuestra Señora de Guadalupe lo llevó al Cielo porque su amor y lealtad lo llevó a ser alma víctima. Fue martirizado, quemado.


Aquí no me siento bien. Tengo que dejar de escribir. Yo ‘Discípulo’ estoy triste, agotado. Oigo la voz de mi Ángel Guardián que me dice “Discípulo, duerme un poco, estarás bien.